Formación · Inteligencia artificial · Certificaciones

El uso informal de la Inteligencia Artificial choca con la realidad regulatoria: la urgencia de certificar a las plantillas en España y América Latina

TEP Institute

Lectura aproximada: 8 minutos

Es una realidad silenciosa en los comités de dirección. Casi la mitad de los empleados (un 46%) recurre de forma habitual a herramientas de Inteligencia Artificial para agilizar su rutina diaria: desde redactar correos hasta automatizar reportes financieros.

Sin embargo, este uso intuitivo y mayoritariamente improvisado se enfrenta ahora a un punto de inflexión. Ante la plena aplicación y exigencia de la Ley Europea de IA (EU AI Act), la gestión del riesgo tecnológico ha dejado de ser un asunto exclusivo de TI para convertirse en una prioridad legal y de control de costes para toda la organización.

El panorama se acelera a velocidades distintas a ambos lados del Atlántico, pero con un objetivo común: la gobernanza.

En España, donde los últimos informes de Microsoft y AWS sitúan la adopción corporativa de la IA por encima del 44% (alcanzando el 61% en grandes compañías), el país se consolida en el ‘Top 6’ mundial y lidera la vanguardia institucional con la actividad de la AESIA (Agencia Española de Supervisión de la IA).

Mientras tanto, en América Latina, el Índice Latinoamericano de Inteligencia Artificial (ILIA) de la CEPAL apunta a Chile como el líder indiscutible en infraestructura y madurez de datos, mientras Brasil encabeza los primeros marcos de regulación avanzada basados en la gestión de riesgos en la región.

Frente a este escenario, la improvisación ya no es una opción rentable. Investigaciones conjuntas del MIT Sloan y Harvard Business School confirman que la diferencia radica en la cualificación: los profesionales entrenados bajo marcos de uso correctos logran una mejora de hasta el 40% en la calidad y rendimiento de sus tareas. No es de extrañar que las certificaciones de IA representen ya casi el 30% del total de credenciales profesionales a nivel global.

Para dar respuesta inmediata a este vacío de competencias y blindar la estructura corporativa, TEP Institute of Science and Technology ha presentado este mes de julio dos nuevos programas de certificación específicos:

La transformación de los procesos ya es un hito contrastado: el reto actual de las compañías es asegurar que cada miembro de la organización avance al mismo ritmo, de forma eficiente y bajo un entorno completamente seguro.

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El 46% de los empleados recurre de forma habitual a herramientas de Inteligencia Artificial para agilizar su rutina diaria. Sin embargo, este uso intuitivo y mayoritariamente improvisado se enfrenta ahora a un punto de inflexión y ante la plena aplicación de la Ley Europea de IA (EU AI Act), la gestión del riesgo tecnológico se ha convertido en una prioridad legal y de control de costes para toda la organización.
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